Desarticulada una trama con sede en Peligros que abastecía a redes criminales dedicadas al cultivo de marihuana
Mossos d’Esquadra y Guardia Civil investigan un entramado empresarial vinculado al blanqueo de capitales y al suministro de material para plantaciones ilegales
La Divisió d'Investigació Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil han desarticulado una trama empresarial dedicada presuntamente al suministro de material para el cultivo de marihuana a distintas redes criminales, con actividad en varias localidades de Tarragona y también en Peligros.
La investigación, iniciada en 2023, culminó el pasado mes de abril con un operativo conjunto que permitió realizar 13 entradas y registros y detener a cuatro personas, dos de las cuales han ingresado en prisión provisional.
Según han detallado este miércoles en rueda de prensa responsables de ambos cuerpos policiales, la organización operaba bajo la apariencia legal de empresas de tipo ‘growshop’, dedicadas a la venta de productos para el cultivo interior. Sin embargo, los investigadores sostienen que el verdadero objetivo era abastecer de focos, ventiladores, fertilizantes y otros materiales a grupos criminales dedicados al cultivo y tráfico de marihuana.
Doce de los registros se realizaron en las localidades tarraconenses de Torredembarra, Salou, Perafort y Tarragona, tanto en domicilios como en sedes físicas de la empresa. El decimotercer registro tuvo lugar en Peligros, donde también existía una delegación del entramado empresarial.
Los agentes han explicado que las empresas funcionaban con una actividad comercial prácticamente invisible al público, trabajando habitualmente a puerta cerrada y limitando los movimientos a cargas y descargas puntuales de mercancía para no levantar sospechas.
Además, la trama habría logrado expandir su actividad a nivel europeo mediante una filial en Alemania, desde donde replicaban la misma operativa y aprovechaban las diferencias normativas de ese país y su cercanía con Países Bajos para facilitar movimientos de dinero en efectivo.
La investigación apunta a que la organización mantenía relaciones comerciales con hasta seis redes criminales de origen albanés, a las que garantizaban anonimato para evitar la trazabilidad de las operaciones y posibles “narcoasaltos” por parte de otros grupos delictivos.
Las ventas se realizaban mayoritariamente en efectivo y sin emisión de facturas. Los investigadores han acreditado la existencia de una doble contabilidad: una oficial declarada a la administración y otra paralela vinculada a los ingresos ilícitos.
Según los datos policiales, la contabilidad opaca alcanzaría los 13 millones de euros, aunque los movimientos económicos detectados desde el inicio de la actividad superarían los 80 millones de euros, frente a unos ingresos declarados que no llegaban a los 15 millones.
Los responsables de la investigación han definido el entramado como una auténtica “centrifugadora” de blanqueo de capitales, ya que el dinero obtenido se reinvertía constantemente en la propia actividad para ampliar el negocio y dar apariencia legal a los beneficios.
El subinspector de la DIC, Marc Bayon, ha destacado que se trata de “un golpe” contra una estructura que habría dado cobertura a numerosas redes criminales relacionadas con centenares de plantaciones de marihuana.
Asimismo, los investigadores han resaltado el elevado nivel de discreción de los implicados, personas autóctonas y sin antecedentes policiales que no despertaban sospechas ni siquiera entre vecinos y empresarios de los polígonos donde operaban.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones o conexiones con otras organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico.
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